Me quiere, no me quiere.

 

Uno de los momentos más incómodos de la fiesta es el de armar la lista de invitados. ¿Por qué? Es tanta la alegría y el agradecimiento que sentís por poder celebrar que querés gritarlo a los cuatro vientos y compartirlo con todo el mundo. Grave error, no todos merecen vivir este día con vos. En esta nota te damos algunos tips para elegir a los que serán parte de la celebración.

 

 

1- Chismes de barrio. Aprendé a ser selectivo y no le tengas miedo al no. Cuando tus amigos se enteren de la fecha de la fiesta le van a pasar la data a su entorno y ellos querrán ser parte pero vos tenés que ser más fuerte y saber distinguir realidad de fantasía. ¿Con quiénes realmente compartís un vínculo? ¿Con quiénes te gustaría festejar este gran momento? Pensalo, tomate tu tiempo y decidí.

 

2- Lo que pasó, pasó. Todos tenemos conocidos de la infancia, de actividades que hacíamos después del colegio, de la zona en la que vivíamos, amigos de amigos e incluso amigos de nuestros familiares. Es obvio que al estar entusiasmado y preparando cada detalle del encuentro vas a cuestionarte si estás personas deberían ser parte o no pero… Atención. No saben cuál es tu gusto favorito de helado, cómo se llama tu pareja, con cuál día de la semana te quedás, qué actriz te deslumbra ni cómo es tu número celular. ¡No te engañes! Esa amistad ya fue y no hay tiempo ni plata que perder.

3-  La negatividad en persona. El mundo de hoy es tan acelerado y exigente que hay gente que se carga de mala energía y lo transmite. Por este motivo, es fundamental que seas inteligente a la hora de seleccionar a aquellos que serán parte de uno de los días más felices de tu vida. No sumes mala onda a tu fiesta.

 

4- Relajá. No tenés que cumplir con nadie, es tu momento. Sentante, pensá en quiénes no pueden faltar, quiénes te sacan una sonrisa, quiénes se ponen contentos con tus logros, quiénes te escuchan, te acompañan, te valoran y te hacen mejor persona. Cero compromiso, naturalidad en la acción.

 

¡A escribir! Buscá un lugar en el que te sientas comod@, comprate unas ricas galletitas o facturas y elegí con quiénes te gustaría compartir la velada de tus sueños. Datazo: Pensá con el corazón.